viernes, 4 de julio de 2014

Primeros pasos

¿Puedo aportar algo? Esa es la primera pregunta que me viene a la mente cuando empiezo a pensar en este proyecto. ¿Tengo algo que decir? ¿Puede, si quiera, alguien interesarse por algo de lo que yo tenga que decir? La respuesta es incierta aunque, sinceramente, no me importa lo más mínimo. Me encuentro aquí, delante de esta pantalla pensando en cómo es posible que haya fracasado antes de empezar. 

Creo que es necesario empezar por el principio. Hace años que un amigo y yo tenemos un proyecto común: llegar a hacer una revista divulgativa, poder dar a conocer a la gente aspecto de la naturaleza, de la historia, de la música o de cualquier campo que toquemos alguna vez, que todo aquello que podamos llegar a aprender en la vida sirva para más gente. Este proyecto desgraciadamente ha caído en la zona de "cosas que hacer en el futuro", esa misma zona a donde van todas las ideas que, por algún motivo, no llegamos a hacer nunca, ya sea por dejadez o por falta de valor. Hace poco tiempo empecé a pensar en rescatar ese proyecto, intentar hacer algo que valiese la pena independientemente de que este triunfase o no. La opción de una revista impresa es, hoy en día, una mala idea, la posibilidad de llegar a gente sería mínima. Intentar hacer una versión digital presentaba un problema similar, ¿quién estaría dispuesto a leerse una publicación larguísima sobre reptiles marinos en la pantalla de su ordenador cuando podría hacer cualquier otra cosa? La única conclusión a la que pude llegar fue que es necesario un medio más visual: Youtube.

Ya tenemos la idea y la plataforma: ¡Un canal de divulgación en Youtube! Empecemos, pues, a trabajar. La cámara no es muy buena, pero que se le va a hacer, es lo que hay. Consigo un trípode de los que se compran en los chinos, monto la cámara, le doy al botón de grabar... y aquí vienen los problemas. De pronto parece que se me ha olvidado cómo se articulan dos palabras juntas. Qué digo, cómo me presento, cómo trato el tema. De pronto la gran idea que tenia para cumplir uno de los proyectos de mi infancia se va al traste al no ser capaz de hablarle a una cámara. ¿Qué hago ahora?, ¿así va a acabar todo? -No -me digo- voy a intentar empezar por algo más sencillo. Pienso en empezar grabando algo más del estilo de un vlog para irme acostumbrando a estar frente a una cámara, pero sucede lo mismo que antes, es pulsar el botón rojo y perder mi capacidad de hablar. 

Así es como he terminado aquí. Me he dado cuenta de que el problema está en que me da miedo el qué dirán. No me atrevo a hacer nada por miedo de las reacciones de las personas que eventualmente puedan llegar a verlo y eso es lo que me frena. Ya se que primeros pasos tengo que dar, he de perder ese miedo, y la única forma es exponiéndome a eso mismo. Puede que esta forma no sea tan arriesgada como las otras dos, pero ese botón naranja de Publicar no es fácil de pulsar. ¿Qué pasa si nadie me lee nunca?, o lo que me parece peor, ¿qué pasa si me leen?

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